Varado

El navío de Apsen sufrió un desperfecto y quedó varado en mitad del vacío cósmico.

Segundos, minutos, horas, tal vez días, no podía saber cuánto tiempo había pasado, pero su mente comenzó a delirar.

Creyó que algo abordaba su nave, algo que producía un extraño sonido, algo que se dirigía hacia él, pero Apsen no se volteó para confirmar o negarlo, ya estaba muy cansado, y por eso se alegró cuando todo a su alrededor se oscureció.

 

 

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Varado

Apagón

El apagón en toda la colonia sumergió bajo una inescrutable oscuridad la casa de Elias, y su hijo, al instante, gritó lleno de espanto.

Elias fue a su habitación y lo abrazó para calmarlo, diciéndole que no había nada que temer.

Tardó un segundo en percatarse de que a quien abrazaba no era su hijo.

 

 

 

Apagón

Tenía que ser él

Era la noche en que la bestia rondaba por el pueblo, podía adquirir cualquier forma.
Su hijo, su hijo mostraba una extraña mirada. Por más que le habló el menor no respondió nada, así que tenía que ser él, ¿verdad?, no se equivocó al matarlo, no pudo haberlo hecho.

 

 

Tenía que ser él

Castigo

 

La joven había sido apaleada hasta la muerte y enterrada de inmediato a las afueras del pueblo. El clérigo y su familia le habían advertido sobre la criatura con forma de buen mozo, le explicaron su verdadera naturaleza, pero ella no hizo caso. Aceptó el vástago del muchacho, merecía tal castigo.

Sin embargo, los lugareños no sabían que a pesar de la penitencia ejecutada sobre la joven mujer, ella todavía engendraría al retoño maldito, y otro al próximo año, y otro al próximo año.

 

 

Castigo

Sombra

El accidente que mató a mis padres, la enfermedad que consumió a mi hermano, las tragedias que han sufrido todas mis parejas. En cada desdicha sucedida a alguien que quiero, vi cómo mi sombra se alargó hasta alcanzarlos.

Nunca logré detenerla, como tampoco pude suprimir el odio que me surgió en esas ocasiones.

 

 

 

 

 

Sombra

Tinieblas

La enfermedad consume poco a poco mi cuerpo, algunas noches me siento tan cansado que no creo volver a despertar.

Hasta ahora lo he logrado, pero en esas ocasiones, sueño estar en un espacio de tinieblas infinitas, donde no puedo ver ni sentir nada; solo mis oídos parecen funcionar, pues escuchó voces lejanas, voces que se lamentan con atroz dolor sobre su estadía eterna en ese lugar.

Cada vez que tengo ese sueño, este se hace más y más duradero.

 

Tinieblas

Al otro lado del pasillo

Al llegar a casa me encontré con extraños símbolos dibujados por todo el recibidor. Yo vivía solo y era el único con llaves de aquel departamento, por eso me pasmé de miedo al pensar que un lunático había entrado, sin embargo, esa sensación no fue nada en comparación al terror que sentí después, cuando noté una silueta al otro lado del pasillo, la cual me habló.

—Walter —pronunció mi nombre, con una voz familiar pero a la vez aterradora.

La figura se fue acercando lentamente hacia mí. Y con cada paso que daba, se iba deformando, hasta que pude verme a la perfección en él.

 

 

 

 

 

 

 

Al otro lado del pasillo